HISTORIA
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| Monasterio de Santo Toribio de Liébana |
Cuenta la historia que
Toribio de Astorga, también llamado
Toribio de Liébana, tras vender todas sus posesiones, marchó a
Jerusalén en el primer tercio del
siglo V; allí se ganó
el aprecio del patriarca
Juvenal, Obispo de Jerusalén, quien le nombró
sacristán mayor de la I
glesia del Santo Sepulcro. Al regresar a
España, pasó por
Roma llevando consigo varias reliquias, entre ellas el
Lignum Crucis el trozo más grande de la
Cruz donde murió
Jesucristo. En
Roma conoció al papa
León l Magno quien lo nombró
sacerdote y
archidiácono de Tuy, algunos años después
en el 444 fue nombrado obispo de
Astorga, donde llegó portando la
sagrada reliquia. Falleció en el año 476. En el
siglo Vlll sus restos y la
reliquia fueron trasladados al
Monasterio de Santo Toribio de Liébana para ser protegidos del avance
musulmán. También se le atribuye la fundación del mencionado
monasterio a
Santo Toribio, que en un inicio fue creado en la orden
benedictina y en la actualidad es
franciscana.
El
23 de Septiembre de 1512 el papa
Julio ll otorga la
bula y privilegio de celebración del
Año Jubilar Lebaniego, desde entonces cada año que el
16 de abril, festividad de
Santo Toribio, cae en domingo se celebra el
año santo. Por ello en la
Edad Media , esta peregrinación tiene un auge importante, convirtiéndose en una de las cuatro rutas cristianas más transitadas junto con las de:
Santiago, Roma y Jerusalén.
A los peregrinos que hacían el Camino Lebaniego en busca de la Cruz se les llamaba "cruceros", "peregrinos de la cruz".
El
Camino Lebaniego tiene origen en
San Vicente de la Barquera y finaliza en el
Monasterio de Santo Toribio de Liébana, es una ruta de algo más de 72 kilómetros.

En los últimos años se denota un importante empuje por parte de las autoridades cántabras, promoviendo albergues y publicitando su recorrido, lo que ha conseguido cierto apogeo y su revitalización. Una parte importante del
Camino Lebaniego, transcurre por el asfalto, lo que debería motivar cierto replanteamiento por parte de las autoridades competentes, al margen de ello, el recorrido por la gran variedad de su naturaleza y sus impresionantes panorámicas es muy recomendable. Este camino tiene una importante ventaja, uno puede añadir etapas al principio y al final, al inicio están todas las que vienen por el
camino De Santiago Norte, al final porque el
Lebaniego se une al
Frances De Santiago en
Mansilla de las Mulas por la
Ruta Vadiniense. Hay mucha disparidad de criterios, entre las webs oficiales y las dedicadas al senderismo, estas ultimas creando recorridos alternativos que evitan circular, en lo posible, por la carretera y discurren por senderos más apetecibles. También hay muchas diferencias a la hora de dividir las etapas. Seguidamente yo les planteo este recorrido en cuatro etapas, con las variantes que creo más interesante.